SABÍAS QUE… Guatemala cuenta con total de 288 volcanes o estructuras identificadas como de origen volcánico, de los cuales ocho tienen reportes de actividad en tiempos históricos y cuatro permanecen activos actualmente.

La cadena volcánica de Guatemala forma parte del llamado arco volcánico centroamericano, el cual se extiende a lo largo de la costa del Océano Pacífico, desde Guatemala hasta el sur de Panamá. El arco volcánico, que tiene una extensión de 1,500 km, forma parte del Cinturón de Fuego del Pacífico e incluye cientos de formaciones volcánicas, algunos de los cuales ha producido grandes erupciones explosivas como la del Volcán Santa María, en el año de 1902, considerada una de las más violentas a nivel mundial, ocasionando más de 6,000 muertes y con explosiones que se escucharon hasta Costa Rica.

Guatemala también cuenta con los volcanes más altos de toda América Central, siendo estos el Tajumulco y Tacaná, ambos por encima de los 4,000 metros de altura sobre el nivel del mar. Se encuentran ubicados en el occidental departamento de San Marcos. Los volcanes activos actualmente son el de Fuego, Pacaya, Tacaná y Santiaguito.

El volcán de Pacaya se encuentra localizado a 47 km al sur de la Ciudad de Guatemala, presentó una erupción violenta en el año de 1,965, y desde entonces ha estado en constante actividad eruptiva, considerándose uno de los más activos de toda Centroamérica. Su última erupción ocurrió el 27 de mayo del año 2010, con columnas de ceniza que alcanzaron hasta los 1,500 m de altura, afectando principalmente los departamentos de Escuintla, Sacatepéquez, Guatemala y Chimaltenango.

Por su constante actividad, cercanía y fácil acceso, el volcán de Pacaya es un lugar de atracción turística, siendo declarado como parque nacional en el año 2005. La más reciente actividad volcánica en el país, se registró el 27 de mayo del 2012, cuando el Volcán de Fuego presentó erupciones y una constante actividad que obligó a la implementación de distintas medidas para prevenir riesgos a las poblaciones vecinas.

En Guatemala, los volcanes forman una barrera topográfica muy importante, modelan el clima, crean suelos fértiles y son fuentes de recursos minerales y energéticos. Su estudio y monitoreo está a cargo de la unidad de vulcanología del INSIVUMEH.

Los principales peligros producidos por la erupción de un volcán son la caída de piroclastos, ceniza, lapilli, escoria, bombas y bloques, flujos o ríos de lava, flujos piroclásticos o nubes ardientes, colapso total o parcial del edificio volcánico, lahares o correntadas de escombros y gases tóxicos.

Al presentarse la erupción de algún volcán, en su mayoría solo afectan las áreas vecinas, en un radio algunos pocos kilómetros, pero otros en combinación con las condiciones metereológicas, especialmente el viento y lluvia, pueden ser transportados a grandes distancias, como es el caso de la ceniza y las correntadas de lodo a través de los ríos denominados lahares. Estos últimos incluso pueden ocurrir meses después de la erupción.

Mantener el monitoreo constante, implementar distintas medidas de preparación y mitigación, así como diseñar planes de respuesta con las poblaciones que viven en las áreas cercanas de los distintos volcanes, son las principales acciones que las instituciones del sistema CONRED realiza, para aprender a convivir con los volcanes de Guatemala.

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